Revista Noticias
Marzo de 2005
El celular como arma de trabajo
Nuevos modelos y más servicios. Prevén extender la red a Cuyo. La búsqueda de la excelencia.

El mercado de las comunicaciones móviles parece una bola de nieve. Crece sin parar mientras se vuelve cada vez más sofisticado. En este contexto, Nextel Argentina pisa fuerte en el segmento de empresas y usuarios de alta gama, a quienes pretende cautivar permanentemente con nuevos modelos, innovadoras aplicaciones y mejoras en el servicio. El próximo paso será la ampliación de la red de cobertura en la zona de Cuyo.
El 80% de la cartera de clientes de la compañía corresponde al sector corporativo, más especialmente a empresarios pymes y profesionales independientes. "Como el 90% usa nuestros aparatos para trabajar y hacer negocios, son clientes con alta demanda de servicios. Por eso les ofrecemos radio, pager e internet y decimos que les damos un dispositivo de comunicación, mal llamado teléfono", ironiza Rubén Butvilofsky, gerente general de Nextel Argentina.

La estrategia de la empresa es mantenerse en este segmento y no entrar en el mercado masivo. Tiene con qué seducir. En materia de modelos, presentó el Motorola i 830, que es teléfono con radio más pequeño del mercado, y el i 860, que tiene cámara de fotos (permite mandar esas imágenes por radio entre dos equipos Nextel instantáneamente y sólo apretando un botón) y además graba 10 segundos en vídeo. "En cuanto a prestaciones, tenemos un servicio único en la industria de las comunicaciones móviles: conexión directa internacional por radio desde la Argentina a Estados Unidos, México, Brasil y Perú con tarifa plana, en forma segura y de manera instantánea. Los minutos de radio internacional se facturan como si fueran locales. Es un servicio muy usado por ejecutivos que tienen a sus hijos estudiando en los Estados Unidos", dice Butvilofsky.
Otro diferencial es el Mobile Data Solution, un software que corre sobre desarrollos existentes en las computadoras de los clientes. Son aplicaciones de datos que se usan para la localización de vehículos y que, entre otros, utilizan empresas como Andreani, Molinos Río de la Plata, Parmalat y PepsiCo.

Expansión. En Nextel afirman que venden seguridad: los aparatos son anticlonación, por lo que se elimina el riesgo de que se genere una unidad melliza. "Tenemos siempre disponible en el país -sostiene el gerente general- la tecnología más reciente que se haya lanzado en los Estados Unidos". Saben bien que a los argentinos les fascinan las innovaciones. Y que son de comparar precios antes de comprar. Por eso destaca además que la empresa ofrece las "tarifas más competitivas del mercado dentro del segmento".

La red local comprende Capital Federal, Gran Buenos Aires, Mar del Plata, Rosario, Córdoba y Mendoza. Nextel acaba de incorporar cobertura en toda la Costa Atlántica, más las ciudades del noroeste bonaerense de Pergamino, Junín, Chacabuco, Rojas y Chivilcoy. Tienen previsto sumar próximamente San Juan y permanentemente evalúan áreas de potencial, viendo hacia dónde se mueven los clientes. Butvilofsky lo confirma: "En materia de cobertura tenemos mucho por crecer, y lo vamos a hacer en el 2005. También pensamos ofrecer nuevas aplicaciones que permitan, por ejemplo, ver y enviar mails a través del teléfono".

Nextel Argentina es una empresa subsidiaria de la norteamericana NII Holdings INC, con sede en Reston, Virginia, que en el tercer trimestre del 2004 facturó u$s 316 millones. A partir de la reestructuración del 2002, NII se transformó en una compañía pública independiente, que cotiza en bolsa, con lo cual dejó de ser 100% subsidiaria de Nextel Communications. Es por eso que la compra de Nextel Communications por parte de Sprint Corp (operación valuada en u$s 350.000 millones) no tiene impacto directo en los negocios de NII, y por lo tanto tampoco en la operatoria en la Argentina, México, Brasil y Perú. "De todas formas, vemos la compra como algo positivo, porque hará más fuerte a la compañía y porque ratifica el interés del mercado en nuestra tecnología", dice el directivo.

Lejos quedó la incertidumbre del 2001, cuando en tres meses vieron reducirse la cartera un 30%. Entonces decidieron seguir apostando a un modelo de gestión de calidad. Hacia fin de ese año, habían recuperado la totalidad de los clientes y los índices de cobranzas también se habían recobrado. Brindan, como botón de muestra, el dato de que el 90% de los problemas que reciben en el call center se resuelven en la primera llamada.
Ahora, cuando la deuda de la empresa ya es historia (a nivel local había compromisos por más de u$s 100 millones, que fueron renegociados por la casa matriz dentro del paquete global en default), Nextel Argentina opera de manera autosuficiente y las inversiones que planea -explican- son genuinas: "Fuimos la primera compañía en entrar, y también en salir, de ese trance. Mientras en el 2002 se renegociaban los pasivos, seguimos importando aparatos, sumamos productos, mantuvimos el servicio post venta, no se afectaron los pagos a proveedores ni a empleados y no se resintió el servicio a los clientes. Cuando uno está mal, lo peor que te puede pasar es que te quiten apoyo. Y la gente valoró el esfuerzo que hicimos".